No todas las oposiciones cuentan con una prueba específica de mecanografía, sin embargo, en todas aquellas que tengan pruebas de informática es imprescindible tener un buen nivel de mecanografía ya que no olvidemos nunca que en las oposiciones un factor fundamental es el TIEMPO. Para empezar unas pequeñas curiosidades sobre la mecanografía, su historia e implicaciones.


La escritura a máquina




En los albores del siglo XX, la escritura al tacto era considerada como un recurso fundamental. Escribir mecánicamente implicaba emplear el método[1] científico del tacto para que los dedos de las manos encuentren por sí solos las teclas correspondientes, y se pueda trabajar sin cansancio, durante varias horas seguidas.
Con el tiempo, el estudio de la mecanografía[2] fue instituido como una práctica comercial de avanzada, hasta ser incorporado como materia específica en los programas oficiales de las Escuelas de Comercio.
El ritmo vertiginoso que se experimenta en la actualidad, con una serie de cambios en el ámbito tecnológico, fue la causal para que no se le diera la importancia necesaria y se sustituyera su aplicación efectiva; pero, en la práctica, ha quedado demostrado que se necesita escribir con corrección, sin pérdida de tiempo.
En computación,[3] lo que se ha logrado es un ensamble de distintos sistemas básicos. En cuanto al teclado, no difiere de su antecesor (la máquina de escribir) con algunos agregados de teclas que optimizan otras funciones.[4]
En vista de que en computación se le da prioridad a la utilización de software en el proceso de diseño, sería oportuno reflexionar acerca de los beneficios que se obtendrían con la utilización de un sistema de escritura al tacto para el ingreso de datos.[5] El tiempo que demanda al operador esta función primaria, insustituible por el momento, es del 80 %, lo que supone que el restante (20%) es aplicado a la faz de diseño, producción estética e impresión.
Comparándolo con el anterior sistema de escritura se puede comprobar sus diferencias: en máquinas mecánicas se escribe a razón de 50 PPM (palabras por minuto); en eléctricas se llega a una velocidad promedio de 70 PPM; y en computación se puede optimizar un promedio de 90 PPM, dado que un programa de procesador de texto permite organizar alineaciones automáticas de renglones, sangrías de primera línea y el salto de página interactivo.

El método científico de escritura al tacto es un estudio complejo, mediante un riguroso esquema de aprendizaje para el adiestramiento gradual de los dedos. Este método se lo ha denominado “pandactilar” (del griego: Pan = todo y Daktil = dedo), lo que haría pensar que se emplean todos los dedos, cuando en realidad sólo se usan para digitar cuatro de cada mano: índice, mayor, anular y meñique; los pulgares, únicamente, para el movimiento del espaciador, y en esta tarea, generalmente, se aplica uno de ellos: el derecho, o bien, para los zurdos, el izquierdo.
Los objetivos de este sistema se pueden esbozar de la siguiente manera:
1) Un ahorro considerable de tiempo en el copiado del texto.
2) Se asegura una escritura correcta, ya que al utilizar los dedos de ambas manos permite cometer menos errores.
3) La fatiga dactilar es inferior: El dactilógrafo[6] está preocupado por la transcripción del texto y no por la ubicación de las teclas.
Interesa remarcar aquí de qué manera se puede adquirir una sistematización o mecanización táctil, el modo en que un sujeto debe comportarse ante el objeto y de qué manera construye su conocimiento del objeto, hasta lograr una interrelación. Es necesario, entonces, sectorizar distintos aspectos para aplicar los Procesos Psicológicos Superiores (PPS): percepción, imaginación, memoria, entre otros.
Este ensayo se encuentra dividido en tres partes a saber: en la primera se describen las preliminares, es decir, el objeto del conocimiento, los ejercicios a aplicar y la actitud táctil (dígito motriz); en la segunda se detalla cómo es el proceso de la percepción; y en la tercera parte, el proceso intelectual, donde se explica cómo se recrean las acciones.


Este capítulo, denominado preliminares, acentúa tres aspectos básicos a tener en cuenta: el teclado, los ejercicios y la actitud táctil (dígito–motriz).

El teclado es un aparato situado en la parte inferior de la cara anterior de la máquina de escribir y está formado por varias filas de teclas. No difiere del de una computadora en cuanto a su disposición. Pueden variar en sus formas: los de máquinas de escribir, rectos, y los de computadora: rectos o ergonométricos.[7]
Las hileras de teclas se pueden clasificar en: 1) Superior o numeral: contienen números. 2) Dominante: se encuentran ubicada cuatro de las vocales, lo que hace que sea empleada para escribir casi todas las palabras. 3) Fila central, normal o guía: se ubica en el centro y en ella se apoyan los dedos para comenzar a escribir.[8] 4) Fila inferior: denominada de este modo por el lugar que ocupa en el teclado.
En cada fila se hallan dispuestas las letras del alfabeto, acordes con una norma norteamericana: desde el centro hacia la periferia (derecha–izquierda) se incluyen las teclas utilizadas con más frecuencia hasta llegar a la de menor uso; por ello, la letra “Ñ” en los teclados se incorpora al lado de la “L”. En la fila inferior derecha, los símbolos incorporados después de las letras “M” y “N” varían.[9]
En el teclado numérico, en cambio, se adaptó a la forma genérica estipulada por el ordenamiento de los números naturales, es decir, del 1 al 0.[10] (VER GRÁFICO I)
La estructura del teclado universal[11] se utiliza con tanta frecuencia y naturalidad que es imposible cambiar una norma cultural,[12] a pesar de que hubo en computación múltiples propuestas para cambiar la variación de las letras.[13] (VER GRÁFICO I)
Con el objeto de evitar un trabajo irregular, se ha dividido verticalmente el teclado en dos partes: izquierda y derecha. Así, cada una de las manos tiene una distribución equitativa de teclas para manejar, haciéndose más organizado el trabajo digitativo. Por otra parte, cada dedo debe ocuparse de una hilera vertical de teclas, salvo el caso del índice en cada mano al que se le adjudicaron dos.
Algunas teclas complementarias como ser el retroceso, el tabulador sencillo y las teclas de mayúsculas (tanto las de cambio como la fijadora) deberán ser digitados con los meñiques.
Por otra parte, para simplificar la tarea es conveniente designar con un número a los dedos, en lugar de utilizar su nombre. Así se obtiene: 1) Índice. 2) Mayor. 3) Anular. 4) Meñique. (VER GRÁFICO II)
Las filas nombradas contienen dos clases de teclas: las impresoras y las complementarias.
Se denominan impresoras por su trabajo de escritura, y comprenden las letras, números o signos, que se encuentra en estrecha relación con el tipiario.[14] Están formadas por letras, números y signos, entre estos últimos están los de puntuación, ortográficos, auxiliares y aritméticos. Generalmente son 44 ó 45 las teclas impresoras.[15] El teclado contiene las 28 letras simples del abecedario, tanto mayúsculas como minúsculas. Las mayúsculas sólo pueden ser impresas mediante la digitación de una de las teclas complementarias llamadas “de mayúsculas” o la fijadora.
En cambio, las complementarias no imprimen, sino que efectúan trabajos anexos a la escritura, pues sólo son aplicadas para las siguientes tareas:
Teclas de cambios de mayúsculas:[16] Se utilizan para escribir solamente la inicial de una palabra con letras mayúsculas. Son las dos teclas que se encuentran en ambos extremos de la fila inferior; su pulsación debe efectuarse mediante el mantenimiento de uno de los meñiques sobre la tecla (según sea la tecla de cambios de la izquierda o la derecha) apretándola hacia abajo; en cuanto se deje de pulsar la tecla volverá hacia arriba, escribiéndose desde ese momento con minúsculas.
Fijadora de mayúsculas:[17] Es un mecanismo que se encuentra a la altura de la fila guía (puede estar a la izquierda o a la derecha de esta hilera),[18] y su pulsación produce automáticamente el mantenimiento de las teclas de cambios de mayúsculas abajo en forma fija; pueden escribirse las letras o palabras que se deseen “con mayúsculas”. Posteriormente, para volver a minúsculas se presiona una de la tecla de cambios.[19]
Tecla marginal o saltador marginal: Su pulsación permite sortear los márgenes y más comúnmente el margen derecho. Por ejemplo, al llegar al final del renglón, no siempre es posible prever el corte de una palabra antes de llegar a ese margen; es común seguir uno o dos espacios más a fin de completar cada vocablo de acuerdo con las reglas de silabeo. Entonces se usa el saltador marginal.[20]
Tecla de retroceso:[21] Como su nombre lo indica, sirve para retroceder un espacio.
Espaciador: Es una barra que se encuentra en la parte inferior del teclado, que se usa para mover el carro un espacio cada vez que se pulsa, la cual organizan los espacios entre las palabras.


Para organizar una experiencia intencionada de escritura al tacto, el dactilógrafo podrá realizar una serie de ejercicios básicos tendientes a lograr una mecanización sistemática de la disposición de los dedos en las teclas. El método prevé la siguiente clasificación:
1) Ejercicios maquinales: Se denomina así a una serie de ejercicios en donde se pueden combinar la ejecución de un orden sistemático de teclas, tal cual aparecen en las filas del teclado: Ej. asdfg. La ejecución de un orden alterno, permite la utilización de una combinación de filas guía y dominante con la adecuación de los dedos: Ej. aqswdefrgtg. También se puede agrupar un alfabeto por grupos de mano: abcdefg, hijklmnñop, qrstuvwxyz, gfedeba, pñnmlkjih, zyxwvutsrq. También se puede organizar un alfabeto directo: abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz, así como también el inverso: zyxwvutsrqpoñnmlkjihgfedeba. (Rivera, 1969: 5)
2) Ejercicio con palabras: Una vez completado los ejercicios maquinales, se procede al tipeado de palabras, por filas o su combinación. Ejemplos: hadas, empaque, terrible, etc.
3) Ejercicio con oraciones: Después de haber adquirido el dominio del teclado, con la ejecución básica de la ubicación del alfabeto, se comienza la construcción de frases divididos en dos tipos: a) maquinales: frases sin sentido, pero que ayudan al dominio de las filas: Ej. Las hadas aladas y b) discursivos: Frases con un sentido lingüístico. Ej. Todo lo que es orgullo de la humanidad es fruto del trabajo. José Ingenieros. También se puede organizar estos ejercicios de la siguiente manera: A) Digitación exclusiva en la fila dominante: Repito que te quiero poquito. Quiere ir porque quiere reír. Por reír yerro tío. Tito quiere que trote tu potro. Weter tu portero quiere tu perrito Repórter por puro querer. B) Digitación en la fila normal: Las alhajas dadas a las hadas. Ada halaga a las hadas aladas. C) Digitación en la fila normal tomando de la dominante las vocales: La sal es sólida. La hija del edil ha usado el gofio de Luisa. Lili sale de gala y llega aguada. Hago el saludo a doña Julia. D) Digitación en la fila inferior, tomando solamente las vocales de la fila dominante normal: Cabe en un banco. En Venecia un mico manco boxea con una mano. Un mono y un mínimo en anca camina en mi cocina en una zanca. Eva bebe vino bueno. (Rivera, 1969: 4)
4) Ejercicio con textos: En una etapa avanzada se instrumenta una serie de ejercicios donde se combinan todas las teclas, números, signos, espacios, tabulados, etc. De esta manera se procede a la utilización formal de todos los componentes y recursos. Un ejemplo: el texto que se está leyendo.
5) Ejercicio de velocidad: La finalidad última del estudio de la dactilografía, amén de escribir con exactitud, es adquirir velocidad. Para ello se procede a una aplicación práctica de ejercitar el orden formal del alfabeto y después con un cronómetro se comienza controlar el tiempo: 5 minutos para un texto breve. Los ejercicios que se pueden utilizar son los siguientes: A) Palabras: Viñeta cursiva grasiento encumbrado tuberosidad incoherencia lumbar cabezón confundir adventicio contemplara incontaminada candor ingenio extinguía acostumbra filantropía. B) Frases: Del Cebú en el suelo la pezuña su paso deja huella de la uña. Con la piña en el bolsillo se paseaba el pillo en el pasillo. La señora Pilatos se arrodilla y pide al Señor en la capilla. (Rivera, 1969: 6)


Se debe tener en cuenta la postura del cuerpo para acceder a la experiencia del conocimiento del objeto. Para ello, el dactilógrafo debe sentarse frente a la máquina (quince centímetros más o menos); el borde de la mesa y el de la máquina, paralelamente colocados; la altura del asiento, en proporción a la de la máquina; los antebrazos, paralelos con el pie de la máquina y la palma de la mano sin apoyo. Debe sentarse cómodamente: su busto, derecho; se recostará bien contra el respaldo de la silla; las manos en el aire, con los dedos apoyados en las teclas “guía”: A, S, D, F, (mano izquierda), y J, K, L y Ñ (mano derecha), algo encorvados, los pulgares deben casi rozarse entre sí.[22]
Una vez aprendida la postura del cuerpo y la posición de las manos, el dactilógrafo debe contar con dos elementos accesorios: el dibujo del teclado[23] con la posición de los dedos y los ejercicios a digitar.
El dactilógrafo deberá golpear[24] las teclas con las yemas de los dedos. El golpe digitativo tiene que ser seco y rápido, manteniendo un ritmo al escribir, evitando que algún dedo lo realice con más fuerza que otro.[25] “Las únicas teclas que no requieren la misma digitación, sino –por el contrario– un golpe más suave, son las que contienen los siguientes signos: comillas, línea de subrayados, apóstrofo, paréntesis, guión, diéresis, acento,[26] dos puntos, punto y coma, coma, punto y raya oblicua.” (Basiricó, 1992: 46)
Interpretando este esquema básico se puede apreciar que los dedos de cada mano funcionan esquemáticamente para la incorporación de un signo equivalente. Por ejemplo, para el dedo anular corresponden el número 2 y las letras: W, S, X, de acuerdo con la ubicación de las filas.
Al principio, esta experiencia parece algo imposible de realizar. de gran esfuerzo, no sólo físico (se debe ejercitar las muñecas y los dedos al mismo tiempo), sino intelectual (tomar conciencia del proceso), debiendo pulsar tecla por tecla, hasta conseguir una interrelación entre tecla y signo, equivalente. Se tendrá que tomar en cuenta que cada movimiento es ejecutado intencionalmente.
La experiencia de digitar al tacto se consigue mediante la aplicación de los PPS. Este aspecto comprende a la percepción con la interrelación de otras funciones complementarias que se analizará a continuación.

VIDA SENSIBLE


Se trata de un conjunto de fenómenos cognitivos y dinámicos provocados por el sujeto psicológico por excitaciones venidas de los objetos materiales externos. Para el dactilógrafo, abarca: la percepción, la imaginación y la memoria.

Toda percepción[27] genera un proceso mental orientados hacia un fin determinado: el conocimiento del objeto.
Esta experiencia perceptiva condiciona la mente del dactilógrafo al adquirir una imagen mental de la postura (ubicación espacial) y del teclado (la cosa en sí). La ejecución sistemática de los ejercicios posibilita un control de las facultades senso-motoras, que permite convalidar un proceso exterior con un esquema integral. Cada movimiento queda reflejado por un condicionante preciso;[28] es decir, a medida que se transcribe las palabras o frases, se toma conciencia de la digitalización.
La ubicación espacio–temporal surge como consecuencia de este proceso mental interno, mediante el contacto con el objeto. La imagen mental permite tomar una conciencia táctil del objeto en sí, creada al sólo efecto de percibir un estímulo y brindar una respuesta.[29]

Este proceso permite producir una imagen mental,[30] que al ser intencional actúa mediante un estímulo que asocia el movimiento de los dedos con cada tecla que contiene un signo, es decir que se ha podido asociar precisas posiciones espaciales a registros kinestésicos y de no existir una espacialidad en estos últimos sería imposible de efectuar dicha asociación.[31]
Como se ha referido anteriormente, las diferencias de teclados, en lo que respecta al orden de las teclas accesorias o las formas entre los de una máquina de escribir y una computadora, varían. La imagen puede actuar como condicionante para el reconocimiento de nuevas estructuras, lo que hace previsible una adaptación a la imagen representativa del objeto.[32]
Es preciso identificar también otras sensaciones perceptivas que pueden pasar inadvertidas y que establecen un nuevo registro a tener en cuenta: se trata del tipeo. Al pulsar cada tecla se escucha un ruido que es percibido por el oído. Las teclas se ejecutaran de a una por vez, produciendo un ritmo. Si por algún motivo, el dactilógrafo genera una acción equivocada (apretar dos teclas juntas) se da cuenta del error cometido. Poco a poco, va acostumbrando el oído para percibir un sonido parejo y suave.
En el aspecto visual, se conjugan dos imágenes:
1) El teclado ciego: En las academias se empleaba como norma que las máquinas tuvieran un teclado ciego, es decir, sin letras visibles, para lo cual las teclas eran reemplazadas por un color: la fila guía, rojo; la superior y dominante, negro; y la inferior, azul. Esto permitía una variedad cromática que operaba como una guía mental.
2) La lectura: La lectura de las palabras o frases van construyendo mentalmente una imagen que corroborará con el escrito producido. Este mecanismo de lectura silenciosa opera como un recurso válido de un esquema sígnico/simbólico[33] que va imprimiendo las órdenes dadas por el impulso kinestésico al cerebro, pudiéndose corroborar mediante el análisis de la copia impresa.[34] Al efectuar la comprobación se tomará conciencia de los errores: la posición de los dedos, la omisión de letras, los espacios organizados cuando no se alcanzó a imprimir el caracter, etc. Es decir que todo se encuentra interrelacionado a este tipo de percepciones y también reformulados por la memoria.[35]

El conocimiento del objeto se basa en un reconocimiento de las formas.[36] Para recordar bien el teclado, base fundamental de la escritura al tacto, se debe estudiar el orden de los números y letras, así como también la ubicación de la mano y el dedo que debe digitarlos. Posteriormente se deberá reproducir en un gráfico a fin de ir corrigiendo los errores. Este procedimiento se hará tantas veces como sea necesario hasta que se consiga copiarlo sin equivocaciones.[37]
También es muy útil recurrir a un esquema básico, en el cual se puede identificar los siguientes datos: manos, filas y dedos. Por ejemplo: se desea escribir la palabra “mecanografía” (Basiricó, 1992: 46), y en el esquema aparecerá de la siguiente manera:



Manos
(o parte del teclado)
d
i
i
i
d
d
i
i
i
i
d
i
Fila numeral












Fila dominante

E



O

R


I

Fila guía



A


G

A
F

A
Fila inferior
M

C

N







Dedos
1
2
2
4
1
3
1
1
4
1
2
4


Referencias: i = izquierda / d = derecha
En este primer esquema, lo que ha provocado en la mente del dactilógrafo es un orden preciso[38] para acceder a otro enfoque de mayor complejidad: comprobar que dichas acciones ejecutadas son elaboradas por dos tipos de memoria: a corto[39] y largo plazo.[40]
La memoria a corto plazo consiste en que cada bit de información pueda asociarlo con otro. Pero a medida que esta experiencia pueda ser reiterativa y constante, los pequeños logros alcanzados adquieren relevancia hasta que queden fijadas en la mente. Entonces opera la memoria a largo plazo que organiza una actividad distinta; mediante el empleo de la MCP, principalmente la función de agrupamiento o recodificación,[41] opera como un esquema básico, previamente elaborado por los ejercicios que se sugieren para la recordación del teclado. Esto permite que se integre un mecanismo sistemático que a posteriori se podrá reproducir fielmente, ofreciendo como posibilidad el generar un hábito[42] y condicionar los reflejos del dactilógrafo, así como también, el obtener un control del proceso en forma automática.[43]
En cuanto a la lectura silenciosa del texto, condiciona la mente del dactilógrafo que opera mediante la memoria a corto plazo. Al leer los ejercicios, reproduce los movimientos de los dedos (memoria a largo plazo) y la información se procesa en un doble sentido: por un lado, leerá el texto y, por otra, ejercitará los dedos para la ubicación de las teclas.
En un principio, la mente funciona de una manera fragmentada, es decir, no se toma conciencia de que al mirar un texto se lo deba reproducir en forma fidedigna, porque a cada acción perceptiva le corresponde una imagen. Por ello, la intervención de la memoria surge como un complemento del proceso perceptivo–representativo–motriz. [44]
La imagen mental interna obrará como trazadora de los movimientos que se realizan. Cada movimiento quedará representado en esa imagen, con el recuerdo que se tenga de ella. A medida que se transcriben los ejercicios, los impulsos kinestésicos se ejecutarán de una manera mecánica hasta lograr una internalización de ese momento en el espacio representado. Es decir, lo externo (el texto) se corresponderá con el registro cenestésico táctil interior, dentro de cuyo límite permanece la “mirada” del observador y las percepciones del mundo “interno” que contendrá las representaciones “internalizadas”.[45]
La memoria actuará para que ese límite existente entre lo observado y lo representado se organice en forma automática.


Las acciones perceptivas están relacionadas con una actividad intelectual, que no se constituyen como una continuidad de las acciones, sino que el pensamiento procesa la información y la organiza esquemáticamente. Para abordar esta problemática, es necesario estudiar por separado cada uno de las funciones superiores, a fin de ver una interrelación en la formulación de un aprendizaje integral.
El presente capítulo se encuentra dividido en los siguientes temas: pensamiento, atención, idea, juicio y razonamiento.

Si se toma en cuenta la organización de esta experiencia sensorial y su situación particular (conocimiento del objeto) para su aplicación en la elaboración de escritos, etc., resulta necesario vincularlo con otras funciones del pensamiento para establecer de qué manera los estímulos se perciben y se transforman en actos (síntesis).[46]
El pensamiento[47] coordina todas las funciones de los PPS en una estructura simbólica, lo que permite establecer:
A) Un orden esquemático de todas las funciones básicas.
B) Una vinculación con la estructura del pensamiento lógico, en cuanto a tareas específicas.
Llegados a este punto, es lógico advertir una integración holística basada en una estructura interna que procede de la aplicación de otras funciones en conjunto.[48]
En primer lugar se verá a la atención [49] como vínculo esencial.

La atención es uno de los puntos clave para el estudio de la mecanografía. En este caso, es necesario adquirir en un primer momento, un adiestramiento gradual de los dedos para lo cual se hace imperioso contar con la aplicación de una atención sensorial táctil, acompañada de otra visual, y una atención intelectual que permite la reflexión, examen, etc. de la actividad; hace falta que la atención sea voluntaria, es decir por “la iniciativa del sujeto y no de la atracción del objeto”. (Jolivet, 1966: 348) Pero en la actualidad, esta condición ideal no se da. En computación, el objeto parece haber captado toda la atención, ya que otros factores (sonidos, imagen, íconos, etc.) distraen al operador por la intensa y continua actividad que tienen esas manifestaciones. Una posible solución sería realizar la exclusión “mas completa posible de todos los objetos extraños.”[50] (Jolivet, 1966: 352)
Cada imagen perceptiva queda fijada en la mente a medida que la intensidad de la impresión vaya acompañada de una atención, para que su reconocimiento sea más efectivo. La atención de la experiencia dependerá de “las reacciones afectivas provocadas por la impresión sensible, ya de la intervención de la ley de interés, es decir de la relación de la experiencia a las tendencias (instintivas o adquiridas) del momento, o al contenido actual de la conciencia, o ya, en fin, de un esfuerzo voluntario que aplique el espíritu a un objeto dado”. (Jolivet, 1966: 183)
Por otra parte, los ejercicios preparados para este fin proporcionan un poderoso factor de conservación de esas imágenes. Pero “el ejercicio y la repetición no son, propiamente hablando, factores de fijación, porque la repetición de la sensación o de la percepción no es necesaria para la formación de la imagen: si una sola experiencia no bastara y no dejara nada detrás de sí, la siguiente no sería más eficaz. Pero normalmente sólo por el ejercicio se conservan bien las imágenes … el ejercicio y la repetición, si han de ser eficaces, deben guardar ciertas condiciones sobre todo alternar el ejercicio con el reposo”. (Jolivet, 1966: 183/84)
Una vez analizado estos factores, es preciso señalar también que si es posible integrar, a la atención de un objeto, un automatismo simultáneo. Esto es, por lo común, a lo que se llega, una vez efectuado este estudio y de haber pasado la rigurosidad de los ejercicios. El dactilógrafo está en condiciones de leer y escribir al mismo tiempo.[51]
Par hacer efectiva esta atención, la mente necesita del complemento de otra función: las ideas.[52]

En una experiencia de la vida intelectual, las ideas permiten obtener, por su intermedio,un conocimiento de los objetos.
El dactilógrafo podrá organizar su actividad mediante el concepto o idea que tenga del objeto en sí (teclado) y su integración con la actividad que le toque desarrollar.
Tres tipos de ideas bien diferenciadas son las que conforman el esquema de conocimiento, a saber:
1) Idea del teclado: permite establecer un ordenamiento global del objeto y su ubicación espacial. Si bien se aplica la imaginación, y la memoria, este proceso permite condicionar dicha estructura.
2) Idea de texto independiente: Es necesario realizar una vinculación entre texto y contexto, lo que posibilita un manejo integral de las funciones del teclado con la lectura de un texto independiente.
3) Idea de velocidad: una vez organizado el aprendizaje gradual, con una práctica intensa se consigue obtener velocidad a medida que se sigan las pautas de los ejercicios preparados para tal fin. De esta manera se consigue aplicar los reflejos condicionados que redundan en beneficio para la creación de un hábito.
Dentro de este mecanismo, surge lo que se denomina “asociación de ideas” por cuyo concurso se puede elaborar un componente importante del pensamiento. Según la actividad que se realice, existen cuatro tipos: 1) continuidad temporal, 2) contigüidad espacial, 3) semejanza externa y 4) semejanza interna.
En dactilografía esta asociación está representada mediante una contigüidad espacial,[53] lo cual permite interpretar los movimientos de los dedos con el impulso kinestésicos correspondiente, cuyo estímulo lo recibe mediante la lectura de un texto.
La formulación de estas ideas se organizan por medio de un juicio.[54]

El juicio representa una síntesis mental que se elabora mediante el aporte de todas las funciones estudiadas desde el comienzo, lo cual posibilita realizar una crítica, es decir, tener una opinión, encauzada en tres sentidos:
1) Tomar conciencia de los errores cometidos, principalmente en la primera etapa del aprendizaje, cuando surgen con mayor frecuencia.
2) Planificar un orden en la actividad, teniendo en cuenta el rendimiento alcanzado y las nuevas metas que se imponga el sujeto con la evaluación de lo aprendido.
3) La estética de su trabajo se irá adquiriendo a medida que vaya integrando otras funciones complementarias.
El dactilógrafo organiza una crítica no sólo al esfuerzo y a su voluntad, sino que hace un juicio de valor positivo, el cual permite probar su rendimiento físico e intelectual.
Puede analizar también los inconvenientes, descuidos y distracciones, y darles un valor negativo. Pero dependerá de él y de la motivación[55] que surja en el aprendizaje para transformar su opinión en contrario.
El encadenamiento de juicios, vinculados entre sí, permiten extraer nuevas formas de pensar, que recibe el nombre de razonamiento.[56]

Como última actividad, surge el razonamiento que permite determinar “las leyes a que debe obedecer el pensamiento según los objetos a que se aplica.” (Jolivet, 1966: 453)
La formulación de un razonamiento de verificación es el que conlleva el estudio de la mecanografía. Después de hallar un razonamiento hipotético, permite “unir los efectos a las causas, las consecuencias a los principios, las condiciones a los condicionantes. Es el procedimiento que se usa en las ciencias experimentales y, en general, en todos los razonamientos que buscan explicar los hechos de experiencia. (Jolivet, 1966: 454)
De tal forma, el dactilógrafo organiza su pensamiento para verificar la correspondencia que existe entre caracteres impresos y las teclas que debe pulsar, así como también, inconscientemente, la organización entre las condiciones a las condicionantes, lo que permite escribir con corrección, seguridad y adquirir velocidad en la escritura.

Tal como se ha podido apreciar, el estudio de la dactilografía es complejo, ya que a su vez se requiere, para su aprendizaje, la formulación de reglas que permitan el condicionamiento de los reflejos y una serie de ejercicios que obrarán a favor de ese conocimiento interactivo.
Las vinculaciones entre los PPS se configura en una estructura que puede ser interpretada de la siguiente manera:
La postura del cuerpo del dactilógrafo (ubicación espacial) frente a la máquina de escribir se percibe como una totalidad de las funciones corporales. El conocimiento del objeto en sí (teclado) se encuentra vinculado con un proceso físico–psíquico, en el que interviene una serie de estímulos (percepción), el cual reconoce cada tecla a pulsar. Un primer esquema mental estará dado por la construcción de una imagen perceptiva del objeto (el imaginario). Con la ayuda de la memoria, se establece esa comunicación perceptiva, el cual participa en el proceso, ya sea la aplicación de una memoria a largo plazo (recuerdo del teclado) y la memoria a corto plazo para la lectura del texto a escribir. Estos condicionamientos no se dan aislados, sino que se gestan mediante el pensamiento, que establece una interrelación entre los resultados del proceso perceptivo y la actividad intelectual. En cada caso, la reformulación de un juicio y la razón se equiparan en estas funciones para establecer un hábito que condicionará la mente del dactilógrafo. De esta forma podrá leer y escribir a un mismo tiempo.
Una vez aprendido este mecanismo, el dactilógrafo puede aplicar este conocimiento a su actividad diaria, que organizará de acuerdo con los modelos esquemáticos aprendidos, formas de presentación, pudiendo adoptar cualquier otro recurso que le resulte conveniente.
Surge también la necesidad de analizar su tarea desde una perspectiva artística.
La creatividad[57] permite organizar una actividad estética, conforme a una distribución de elementos, el que pone de manifiesto la libre invención.
A pesar de que la máquina de escribir es limitada en recursos, puede crearse distintas imágenes con las teclas x, o, -, y cualquier otro carácter, incluso las letras, tanto mayúsculas como minúsculas.
Si estas normas que fueron analizadas in extenso se aplicasen en la actualidad, el dactilógrafo u operador de PC se verían

TECLADO DEVORAK





Devorak.gif




TECLADO QWERTY
(Teclado universal)




Qwerty.gif
















· Apuntes de cátedra de Psicología General del Profesora de Psicología del Instituto Superior Juan XIII, año 1991. Temas: Percepción y memoria.
· Apuntes de cátedra de Sicopatología del profesora de Psicología del Instituto Superior Juan XXIII, año 1992. Temas: Pensamiento y juicio.
· Basiricó José Adolfo (1992), Curso gradual de mecanografía y correspondencia comercial, Buenos Aires, Cesarini Hnos., 13º Edic.
· Caraballo Silvina G y otros. (2000), Informática I, Buenos Aires, Santillana, 2da. Reimp.
· Cassirer Ernst (1992), Antropología Filosófica, México, Fondo de Cultura Económica, 3ra. Reimp.
· Equipo de Redacción PAL (1986), Diccionario de Psicología, Barcelona, Orbis, Tomo I y II.
· Ferrater Mora José (1984), Diccionario de filosofía abreviado, Buenos Aires, Sudamericana, 15º Edic.
· Gómez–Romero Pedro (1998–2001), Historias de ciencia para gente curiosa. (En: http://cei.umkc.edu/Institucional/Readings/David/qwerty.htm).
· Jolivet Regis (1966), Tratado de Filosofía II: Psicología, México, Carlos Lohlé Ediciones.
· Merleau–Ponty Maurice (1993), Fenomenología de la percepción, Barcelona, Planeta–Agostini.
· Moorhouse A. C. (1982), Historia del alfabeto, México, Fondo de Cultura Económica, 4ta. Reimp.
· Pávlov Iván (1993), Reflejos condicionados e inhibiciones, Barcelona, Planeta–Agostini.
· Raimondo Cardona Giorgio (1994), Antropología de la escritura, Barcelona, Gedisa.
· Rivera Hugo (1969), Tratado de dactilografía, segundo curso, Buenos Aires, Giordia.
· Silo (1991), Contribuciones al pensamiento, Buenos Aires, Planeta, 2º Edic.
· Valero García José María, La escuela que yo quiero, capítulo 2, El difícil arte de motivar. Tema: Motivación.








[1] “Se tiene un método cuando se sigue un cierto camino, para alcanzar un cierto fin, propuesto de antemano como tal… El método se contrapone a la suerte y al azar, pues el método es ante todo un orden manifestado en un conjunto de reglas.” (Ferrater Mora, 1984: 281)
[2] Las palabras mecanografía y dactilografía puede ser usadas como sinónimos. Lo que tienen en común es que ambas definen una acción del proceso instrumental. Mecanografía (del griego: mechane=máquina, y graphos=escribir) el arte de escribir a máquina. En cambio, dactilografía (del griego: daktil=dedos, y graphos=escribir) significa escribir en un teclado.
[3] La computación puede ser abordada como ciencia y arte. En el aspecto científico, son aplicados los principios de la informática, y el aporte de la ciencia cognitiva, sociología, antropología y otras. En arte se consolidan el proceso de diseño, las leyes de la pintura, la ubicación espacio–tiempo continuo (real), espacio–tiempo discontinuo (virtual), estudiándose desde el punto de vista de la ecología.
[4] Un teclado básico de computadora se encuentra dividido en cuatro secciones: 1) Teclado principal: Figuran las letras del alfabeto, los números y los signos de puntuación. 2) Teclado numérico: Está ubicado a la derecha del teclado principal y contiene además de los diez dígitos, los operadores aritméticos, signo igual, coma o punto decimal, el bloqueador numérico que es una tecla alternativa, y el enter. 3)Teclas de función: Se encuentran ubicadas en la parte superior del teclado principal. Se identifican con la letra “F” seguida de un número. Responden a ciertas funciones específicas del programa en uso y también brindan la posibilidad de ser programadas por el usuario. 4) Teclas especiales: Tab, enter, flechas del cursor, delete, etc. para desplazarse en la página virtual del escritorio. (Caraballo y Ots., 2000: 94/97)
[5] Para iniciar un estudio de la mecanografía en la actualidad, es conveniente que el usuario pueda tener una experiencia en la máquina mecánica, para luego acceder a la eléctrica y electrónica, hasta concluir con su aplicación efectiva en un teclado de computadora.
[6]Mecanografista es el nombre que recibe la persona que escribe con la máquina, y suele llamársele también mecanotipista o dactilotipista; pero el uso ha hecho más comunes los términos dactilógrafo o mecanógrafo, a pesar de que si nos atenemos a la etimología, estos nombres designan más bien a la máquina misma.” (Basiricó, 1992: 13)
[7] “Se distinguen a simple vista de los comunes. Su diseño exterior está pensado para beneficiar una mejor y correcta postura de manos, muñecas y antebrazos. Dentro de estos modelos hay opciones muy variadas. Hay teclados que, además de cumplir su función específica, reemplazan también al mouse. Puede incorporar track ball (bolita que sobresale del teclado y que, cuando gira, mueve el cursor en pantalla), o bien, un touchpad (cuadrado que al deslizar el dedo sobre su superficie funciona como un mouse).” (Caraballo y Ots., 2000: 95)
[8] En el teclado de computadora (T de C.), las teclas “F” (mano izquierda) y “J” (mano derecha) se encuentran marcadas con una raya o un punto en sobrerelieve, el cual indica el límite para la posición táctil.
[9] En el T de C., por lo común, se ha tomado como criterio incorporar la coma, el punto y el signo menos; en mayúsculas se incorporan: punto y coma, dos puntos y subrayado, respectivamente. Estas teclas pueden variar si se cambia el lenguaje del teclado.
[10] En un principio, los número 1 y 0 eran tipeados con la letra “L” (minúscula) y “O” (mayúscula), respectivamente. En los teclados de máquinas eléctricas y electrónicas se agregaron estas dos teclas para diferenciarlas.
[11] En 1873 se fabrica la primera máquina de escribir con el empleo de un teclado en mayúsculas. En 1878 se agregaron a esta sistema la disposición de teclas y signos restante. A partir de entonces, rige este sistema considerado universal. Gracias a los avances tecnológicos en computación y los estudios lingüísticos, se ha podido adaptar el teclado universal como base para los idiomas orientales. En el caso de los idiomas chino y japonés, que originalmente es un idioma compuesto por ideogramas, se ha organizado un esquema básico que le posibilita la estructura de una escritura silábica (no fonética). De este modo, se pueden traducir sus páginas Web al inglés o cualquier otro idioma occidental. (Para mayor información en lo referente a los idiomas orientales, se puede consultar las obras de Raimondo Cardona, 1994 y Moorhouse A. C., 1982.)
[12] Se entiende por norma cultural a los principios básicos instituidos en el uso de un instrumento y que dan origen a un concepto más abarcativo: el hábito.
[13] “El teclado QWERTY aparece así como una modificación con una serie alfabética convencional en la fila principal (la segunda) en la que algunas de las principales letras (las vocales) se han desplazado a zonas periféricas (Nótese que la secuencia DFGHJKL de la segunda fila es un fragmento importante del alfabeto con las vocales E e I eliminadas). Por otra parte, el prototipo de QWERTY, una máquina inventada por C.L. Sholes en 1860 no arrollaba el papel de forma que fuese visible al escribir, sino que las teclas golpeaban el papel, sujeto por un carro plano, en la parte inferior, de forma que el resultado de la escritura no era inmediatamente visible. Con ese diseño era posible seguir tecleando después de un primer atasco de tipos sin advertirlo y obtener finalmente un texto con una letra repetida a partir del momento del atasco. QWERTY se originó por tanto como un diseño de compromiso entre rapidez y eficacia, un compromiso alcanzado con innumerables pruebas, ensayo y error con el prototipo inicial. … la historia de la supervivencia de QWERTY es un buen ejemplo de los azarosos caminos que sigue a veces nuestra tecnología, combinaciones de sucesos y circunstancias fortuitos que marcan a menudo el resultado final. En primer lugar, Sholes y su máquina QWERTY encontraron el apoyo de Remington (un famoso fabricante de armas), que decidió comercializarla, pero en aquellos primeros tiempos de evolución inicial el apoyo de un potente industrial no parece suficiente para imponerse a una cierta variedad de alternativas competidoras, posiblemente superiores. Pero QWERTY también encontró apoyo entre usuarios clave. En 1882 una tal miss Longley, fundadora del Instituto de Taquigrafía y mecanografía de Cincinnati, vio clara su oportunidad de negocio y desarrollo y empezó a enseñar el tecleo a ocho dedos que los profesionales utilizan hoy en día. Miss Langley eligió máquinas QWERTY para sus clases, como también eran QWERTY, lógicamente, las máquinas que se usaban en las escuelas de mecanografía que con un claro interés corporativo Remington empezaba a establecer por aquel entonces. La maquinaria QWERTY estaba en marcha, pero este buen comienzo podía haberse estrellado perfectamente contra la competencia de un mejor diseño en los duros años del afianzamiento del patrón mecanográfico. Posiblemente, el impulso definitivo le llegó a QWERTY de una ayuda inesperada, gracias a un acontecimiento crucial que tuvo lugar en 1888. Miss Longley fue desafiada a probar la superioridad de su método de ocho dedos sobre teclado QWERTY por Louis Taub, otro profesor de mecanografía, también de Cincinnati, que trabajaba con cuatro dedos sobre un teclado no–QWERTY aunque probablemente también sub–óptimo (con seis filas y sin tecla de mayúsculas). La competición, ampliamente divulgada por la prensa, se iba a convertir en una especie de juicio público. Expresamente para esa competición, miss Langley contrató los servicios de Frank E. McGurrin, un mecanógrafo QWERTY con su propia e innovadora aproximación al tema de la mecanografía. McGurrin había memorizado el teclado QWERTY y escribía por tanto como los mecanógrafos de hoy día, "al tacto", a diferencia de sus competidores. Gracias a esta característica y no tanto debido al diseño de las máquinas, McGurrin arrasó a Taub en la famosa competición. El público en general y los profesores de mecanografía en particular tomaron nota de la aparente superioridad de QWERTY. Poco pudo importar que nunca se llevaran a cabo competiciones cotejadas con mecanógrafos en igualdad de condiciones, con igual número de filas, o de dedos, para determinar verdaderamente la importancia del diseño de los teclados en la eficacia de las máquinas. QWERTY ya había recibido su impulso imparable y se imponía con el principio de siglo. En algún momento los fabricantes rivales comprendieron que les iba costar menos esfuerzo reconvertir sus máquinas que los hábitos de la gente y se convirtieron a QWERTY o se extinguieron. Si el primer mecanógrafo que decidió memorizar un teclado no hubiera elegido por azar un diseño QWERTY o si Sholes no hubiera conseguido el apoyo de Remington, o si miss Longley no se hubiera mostrado tan volcada en mostrar la supremacía de sus métodos de enseñanza de la mecanografía. O si otras mil cosas absolutamente verosímiles hubieran sucedido, entonces el teclado que tienes frente a ti podría no responder al nombre de QWERTY. Quizá se hubiera llamado DEVORAK.” (Gómez–Romero, 1998–2001)
[14] “Es el mecanismo de impresión que se encuentra en la parte central de la cara anterior de la máquina. Está compuesto por una serie de tipos (sostenidos por las barras portatipos) que, al escribir, convergen en un punto central, llamado guía de impresión o guía–tipos, donde estampan los signos sobre el papel.” (Basiricó, 1992: 23)
[15] En el T de C., varían: uno estándar tiene 101 teclas y puede imprimir hasta 120 caracteres distintos.
[16] En el T de C.: Shift.
[17] En el T de C.: Capslock o Bloqueador de mayúsculas.
[18] En el T de C., a la derecha se encuentra la tecla Enter.
[19] En el T de C. se debe presionar la tecla bloqueadora de mayúsculas.
[20] En el T de C., esta tecla no existe; en cambio, es sustituido por una función básica. En el programa Word se debe utilizar el siguiente menú: Herramientas/Idioma/Guiones y se elige: División automática del documento.
[21] En el T de C. son las teclas de borrado de espacio: backspace –izquierdo– o suprimir (delete) –derecho–.
[22] “El análisis de la espacialidad corporal nos ha conducido a unos resultados que pueden generalizarse. Constatamos por primera vez, respecto del propio cuerpo, lo que es verdad de todas las cosas percibidas: que la percepción del espacio y la percepción de la cosa, la espacialidad de la cosa y su ser de cosa, no constituyen dos problemas distintos … (Merleau–Ponty, 1993: 165) La espacialidad del cuerpo es el despliegue de su ser de cuerpo, la manera como se realiza como cuerpo. Al querer analizarla sólo anticipábamos lo que tenemos por decir de la síntesis corpórea en general … Las diferentes partes de mi cuerpo, sus aspectos visuales, táctiles y motores no están simplemente coordinados … Todos estos movimientos están a nuestra disposición a partir de su significación común. Por eso, en las primeras tentativas de prensión, los niños no miran su mano, sino el objeto: los diferentes segmentos del cuerpo sólo son conocidos en su valor funcional y su coordinación no es aprendida … (Merleau–Ponty, 1993: 167) Una cierta experiencia táctil del brazo significa una cierta experiencia táctil del antebrazo y del hombro, un cierto aspecto visual del mismo brazo, no que las diferentes percepciones táctiles, las percepciones táctiles más las percepciones visuales participen todas de un mismo brazo inteligible, como las visiones perspectivas de un cubo de la idea de cubo, sino que el brazo visto y el brazo tocado, como los diferentes segmentos del brazo, hacen conjuntamente un mismo gesto.” (Merleau–Ponty, 1993: 168)
[23] En todas las aulas de las academias, se reproducía este teclado bien visible para que se consultara en caso de dudas.
[24] “La acción de golpear las teclas con los dedos para escribir se denomina pulsar, imprimir, tipear, digitar u oprimir.” (Basiricó, 1992: 13)
[25] Cabe acotar que los dedos meñique y anular no tienen independencia, sino que ambos comparten un solo tendón. Cuesta al principio pulsar el meñique sin evitar que el otro dedo lo acompañe en el movimiento. Con una práctica intensa, se consigue manejarlos a voluntad. “Un análisis objetivo lo confirma. Con excepción de la A, las vocales se encuentran en la fila superior, lejos de la zona principal o de descanso de la segunda fila de teclas. Y la propia A se encuentra en el extremo de la segunda fila y se debe golpear con el dedo más débil, el meñique izquierdo. En los modernos teclados éste puede ser un problema menor, pero en los teclados antiguos, incluyendo los primeros diseños, con duras palancas mecánicas, esta particularidad era sin duda un tormento.” (Gómez–Romero, 1998–2001)
[26] La tecla acento (en mayúscula diéresis) es considerada una “tecla muerta”. Se la debe presionar con antelación antes de colocar la vocal. De esta manera, la letra aparece acentuada. En el T. de C., esta tecla puede funcionar como el símbolo crema. Para ello se debe imprimir esta tecla antes de una consonante. Ej. ´s.
[27] Es una estructuración de sensaciones efectuada por la conciencia en las que pueden tener un sentido o varios. “La sensación es, pues, la aprehensión de un objeto, y no simplemente la percepción de una modificación subjetiva del sentido orgánico. Es esto tan cierto, que el aspecto subjetivo de la sensación no lo conocemos sino por un acto de reflexión.” (Jolivet 1966: 131) “…percibir es verdaderamente organizar un dato sensorial y redondear ese dato con una significación que hace de él un objeto definido, la organización se presenta bajo el aspecto de una condición y la toma de significación tiene realmente, en el proceso perceptivo, la primaria de un fin. …(Jolivet 1966: 147) “La significación no es el resultado de una inferencia del entendimiento, sino que es, por decirlo así, segregada por la estructura misma de los signos sensoriales. La apariencia sensible es, con toda propiedad, reveladora de la cosa. El sentido de la cosa no está detrás de las apariencias, sino en ellas…” (Jolivet 1966: 147)
[28] Esta acción se denomina “reflejo condicionado”. “Es el que llega a producir un estímulo no específico actuando por sí solo, después de haber actuado durante cierto número de veces al mismo tiempo que un estímulo específico. Frente a los reflejos innatos o instintivos … existen, pues, otros reflejos que no son automáticos, inmediatos ni aparecen de forma espontánea, sino que se adquieren en la vida y requieren cierto aprendizaje, repitiéndose después siempre que se dé el estímulo; pero si falta el estímulo durante un cierto período de tiempo, el individuo pierde el reflejo, por lo que se impone de nuevo el aprendizaje. Estos fenómenos … afectan al conjunto de las actitudes sumamente elaboradas, como la conducción de un coche, o un combate de boxeo, son el resultado de hábitos creados por el entrenamiento. Se las puede llamar reflejas, si bien poseen una reflexibilidad adaptativa que no tiene reflejo propiamente dicho.” (Equipo de redacción PAL, 1985: 272/3)
[29] “La unión condicionada … es evidentemente lo que llamamos una asociación por simultaneidad. La generalización de la unión condicionada corresponde a lo que se designa con el nombre de asociación por similitud. La síntesis y análisis de los reflejos condicionados (de las asociaciones) son en el fondo los mismos procesos de nuestro trabajo intelectual.” (Pávlov Iván, 1993: 219)
[30] Es una representación estructurada y formalizada de las sensaciones que provienen o han provenido del mundo externo o interno, la cual no puede ser interpretada como una “copia” de ese mundo, sino como una síntesis e intención. La imagen, al tener este carácter, no actúa pasivamente en la conciencia, sino que, por el contrario, se recrea en cada una de las experiencias pasadas con una nueva adaptación por los cambios que se generan.
[31] “Pero, además, es interesante comprobar cómo el pensamiento en palabras se traduce en movimiento de los dedos asociado a posiciones de las teclas. Esta “traducción” es por demás recurrente y ocurre con las representaciones que tienen por base a percepciones de diferentes sentidos.” (Silo, 1991: 55)
[32]Cuando veo el teclado, puedo reconocerlo merced a las representaciones que acompañan a las percepciones de ese objeto. Si, por alguna circunstancia ignorada, el teclado hubiera sufrido alguna importante modificación, al verlo nuevamente experimentaría una no correspondencia con las representaciones que de él poseo. Así, una extensa gama de fenómenos síquicos podría agolparse frente a ese hecho. Desde la desagradable sorpresa hasta el desconocimiento del objeto que se me estaría presentando como “otro” diferente al que pensaba encontrar. Pero ese “otro” no coincidente revelaría el desajuste entre las nuevas percepciones y las antiguas imágenes. En ese momento estaría cotejando diferencias entre el teclado que recuerdo y el actual. El desconocimiento de un nuevo objeto que se me presenta es, en realidad, un re–conocimiento de la ausencia del nuevo objeto respecto de una imagen correspondiente. Así es como, muy frecuentemente, trato de acomodar la nueva percepción a interpretaciones “como sí””. (Silo, 1991: 57/8) Esta estructura esquemática actúa para que el individuo pueda aplicar el reflejo condicionado. Ver Nota 28.
[33] Un esquema sígnico/simbólico puede ser interpretado en dos sentidos: A) El signo: está conformado por el caracter impreso y de igual forma puede ser analizada la representación de la palabra. B) El símbolo: es la significación que adquiere la palabra o una frase en su contexto; es decir, lo representado. Cabe acotar que el lenguaje en su totalidad adquiere esta clasificación, según lo manifiesta Ernest Cassirer en su obra Antropología filosófica, 1992.
[34] En computación se podrá observar también lo que se ha escrito mediante la imagen proyectada en el monitor.
[35] “Puédese definir la memoria como la función de evocar (conscientemente o no) las imágenes del pasado … Distínguese a veces una memoria sensible y una memoria intelectual. Más propiamente halando, la memoria intelectual no existe: el acto de aplicar el espíritu o nociones abstractas no es un acto de memoria, sino de razón. Si se evocan las circunstancias que las nociones fueron adquiridas, existe memoria, pero memoria sensible, ya que lo que se evoca son las imágenes del pasado. En resumen, toda memoria es sensible.” (Jolivet 1966: 235/36)
[36] “Podemos partir del hecho sólidamente establecido de que toda percepción es percepción de formas y de estructuras, que toda imagen está comprendida en una estructura o se presenta como implicando una estructura. Y parece, por tanto, que el poder de fijación (supuestos iguales todos los demás factores) será proporcional a la nitidez, a la simplicidad y a la precisión estructural de la percepción y de la imagen.” (Jolivet 1966: 238)
[37] “Las imágenes se fijan y conservan también mejor cuanto más unidas están entre sí de manera más lógica y organizadas en grupos. Las diversas mnemotécnicas fúndanse todas en el principio de la organización, cuyo empleo es natural y espontáneo. Más es evidente que si bien la organización espontánea de las imágenes puede ser un factor de fijación y de conservación, es sobre todo la inteligencia la que interviene aquí en organizar el contenido de imágenes de la conciencia.” (Jolivet 1966: 184)
[38] “…trataríase más bien aquí de reconstitución o de reproducción de la parte a partir del todo, porque la parte no evoca el todo sino en la medida en que ella está funcionalmente unida al todo, es decir cuando el todo está virtualmente inscrito en ella. Este lazo funcional es totalmente distinto de la simple yuxtaposición mecánica del asociacionismo, para el que el elemento no es propiamente hablando una parte, sino un fragmento. Desde este punto de vista, la recordación voluntaria es un proceso parecido al de la imaginación creadora.” (Jolivet, 1966: 245/46)
[39] “Memoria a corto plazo (MCP): es un mecanismo de persistencia limitada, aproximadamente 15 y 30 segundos; tiene una capacidad limitada de 7 unidades de información aproximadamente; cuando se excede esta cantidad, recibe una sobrecarga que se manifiesta por su escasa retención. MCP es un sistema complejo con múltiples funciones; por ello, las investigaciones se diversifican atendiendo a aspectos parciales, pudiéndose distinguir dos perspectivas distintas en el estudio de MCP: como mecanismo de retención de información y como memoria operativa.” (Apuntes de cátedra … 1991: 2/3)
[40] “Memoria a largo plazo (MLP): Es un dispositivo de capacidad y persistencia ilimitada. La información que alcanza dicha estructura permanece habitualmente en un estado “desactivado”, y sólo se activa eventualmente en función de las demandas de una tarea o situación determinadas. Dicha activación tiene lugar en el espacio de la memoria a corto plazo.” (Apuntes de cátedra … 1991: 7)
[41] “Para utilizar eficazmente la recodificación se manifiesta claramente el carácter interactivo de los sistemas de memoria. La recodificación no es una operación limitada al ámbito de MCP, sino que resulta de la confluencia en ésta del flujo de información del estímulo y la recuperación de ciertas reglas almacenadas permanentemente en MLP.” (Apuntes de cátedra … 1991: 6)
[42] “Arte de servirnos cómodamente de nuestro cuerpo, resultante de los esfuerzos de adaptaciones anteriores. Hace que no tengamos que pensar en cada uno de nuestros actos en todos sus detalles … El hábito es una conducta económica. Gracias a él, las situaciones se nos hacen familiares, nos reconocemos a nosotros mismos, tenemos el sentido de nuestra continuidad. En su aspecto más elemental, el hábito funciona como una máquina, es relativamente estable y está formado por un montaje de reflejos condicionados que se encadenan entre sí.” (Equipo de redacción PAL, 1986: 145)
[43] “La repetición en condiciones uniformes de los estímulos de origen interno o externo aparecidos en un período determinado, facilita y acaba por fijar, por hacer automático, el establecimiento y el reparto en la corteza cerebral de zonas correspondientes en estado de inhibición o de excitación. De esta manera se forma en la corteza cerebral una estereotipia dinámica (una sistematización) cuyo mantenimiento provoca un gasto cada vez más débil de energía nerviosa; en cuanto a la estereotipia, se hace inerte, difícil de romper, de superar en circunstancias nuevas, bajo la influencia de excitaciones desacostumbradas. La primera elaboración de una estereotipia es, a veces, de una dificultad muy grande según la complejidad del sistema de excitaciones.” (Pávlov Iván, 1993: 217)
[44] “… Tal reconocimiento será posible gracias al recuerdo, a la historia que mantenemos viva en nuestra representación. De modo que la nueva imagen visual ha de ser una estructuración no ya visual sino de otro tipo. Es, precisamente, la estructuración en la que se da la imagen la que nos permite establecer reconocimientos, climas y tonos afectivos que hace al objeto en cuestión aunque éste haya desaparecido o se encuentre severamente modificado. Inversamente, podemos observar que la modificación de la estructura general produce variaciones en la imagen (en cuanto recordada o superpuesta a la percepción). Nos encontramos en un mundo en el que la percepción parece informarnos sobre sus variaciones, al tiempo que la imagen, actualizando memoria, nos lanza a reinterpretar y a modificar los datos que provienen de ese mundo. De acuerdo con esto, a toda percepción corresponde una representación que indefectiblemente modifica los datos de la “realidad”. Dicho de otro modo, la estructura percepción–imagen es un comportamiento de la conciencia en el mundo, cuyo sentido es la transformación de ese mundo.” (Silo, 1991: 57/8)
[45] “Pero en todos los casos son las representaciones sensibles (percepciones o imágenes) las que sirven de estímulos, provocan al movimiento y, en su ejecución, lo adaptan continuamente a las diversas situaciones.” (Jolivet, 1966: 193)
[46] “La síntesis consiste en reconstruir los todos a partir de los elementos, no sólo con miras a captar los objetos de la experiencia., anteriormente analizados y descompuestos, en su compleja unidad y su multiplicidad orgánica, sino también para crear nuevos objetos. Todas las técnicas, todas las ciencias y todas las artes son productos de este poder sintético, que culmina en el pensamiento filosófico, esfuerzo de síntesis racional que aspira a pensar el universo como un todo.” (Jolivet, 1966: 373)
[47] “El pensamiento es “la actividad psíquica en virtud de la cual los datos elaborados del conocimiento (ideas), impulsados por una tendencia determinante, se seleccionan y orientan alrededor de un propósito, más o menos consciente (el denominado tema), siguiendo las vías establecidas por el proceso asociativo” (E. MIRA Y LÓPEZ).” (Apuntes de cátedra… 1992: 4)
[48] “El pensamiento humano tiene por instrumentos el concepto, el juicio y el raciocinio. Por la idea o concepto, representación abstracta, el pensamiento es liberado de la servidumbre de la imagen y del presente sensorial, escapando así de los límites del tiempo y el espacio. El juicio y el razonamiento son los medios por los que la inteligencia humana capta lo real, no solo ya como un confuso complejo de diversos objetos, sino como un sistema ordenado de naturalezas y de esencias; y recurriendo a los principios y a las causas, construye un mundo mental que permite al hombre trascender el universo sensible.” (Jolivet, 1966: 373)
[49] “En general, defínese como una determinada orientación del conocimiento, sensible o intelectual, aplicada por diversos medios a un objeto aislado de los demás por el interés que presenta. Este fenómeno psíquico se traduce al exterior por una mímica específica y por reacciones viscerales y vasomotoras.” (Jolivet, 1966: 345)
[50] “La atención así descrita, presenta esencialmente dos aspectos: uno negativo, que consiste en excluir fuera del campo de la conciencia todos los elementos extraños al objeto de la atención, y un aspecto positivo, que consiste en reforzar la percepción.” (Jolivet, 1966: 352)
[51] “Tampoco aquí existe atención simultánea a varios objetos, sino atención a un solo objeto, gracias a la ejecución automática de la otra tarea. Si este automatismo falla, una de las dos tareas queda interrumpida o es ejecutada mal.” (Jolivet, 1966: 354)
[52] “… suele definirse como el conocimiento que se tiene de una persona u objeto; en otras palabras, la concepción que forma nuestra mente de cualquier hecho subjetivo u objetivo.” (Apuntes de cátedra… 1992: 2)
[53] “Contigüidad espacial: Dos ideas se asocian porque corresponden a hechos o estímulos recibidos en el mismo lugar.” (Apuntes de cátedra… 1992: 2)
[54] “En lógica hemos definido el juicio como el acto por el cual el espíritu afirma o niega de un sujeto, sea la existencia, sea una determinación. Esta definición vale para la Psicología. Pero mientras que la Lógica se coloca en el punto de vista de las condiciones de validez del juicio, la Psicología no lo contempla sino como el acto vital e inmanente de asentir, expresado en la proposición.” (Jolivet, 1966: 429)
[55] “Orientación activa, persistente y selectiva que caracteriza el comportamiento; la motivación es a la vez fuente de actividad y de dirección de esa actividad.” (S. Nuttin). Añadamos que la actividad sustentada por una motivación tiene como finalidad el satisfacer una necesidad o, más generalmente, resolver un estado interior de tensión.” (Equipo de Redacción PAL, 1986: 201)
[56] “Operación mental que consiste en establecer relaciones entre ciertas proposiciones o premisas y su conexión causal con otras nuevas proposiciones, verdaderas o probables, que de aquellas se deducen. Cada una de las premisas es un juicio que pone en relación conceptos cuyo contenido se da por conocido.” (Equipo de Redacción PAL, 1986: 268)
[57] “Es la actitud del individuo ante el mundo que le rodea caracterizada por la capacidad de descubrir nuevas relaciones, modificar acertadamente las normas establecidas, hallar nuevas soluciones a los problemas y enfrentarse positivamente con los nuevos, contribuyendo al progreso de la realidad social. La creatividad es una actitud compleja constituida por una serie de propiedades como la sensibilidad, originalidad, fantasía, espontaneidad, capacidad de reflexión, sentido crítico, etc., muchas de las cuales son susceptibles de ulterior desarrollo por medio de una adecuada educación.” (Equipo de Redacción PAL, 1985: 70/1)